FALSAS DOCTRINAS Y MAESTROS
FALSAS DOCTRINAS Y FALSOS MAESTROS.
Este tema también aparece en
2ª. Pedro 2:1 al 22 y en otros pasajes de la biblia, pero publicaremos
solamente el que aparece en el libro de Judas para no entrar en polémica con
los hermanos que aún no están en la Sana doctrina Cristiana y tomando en cuenta
además, que en la actualidad ya estamos en el periodo de la “Apostasía”
profetizada por los apóstoles de Cristo. Veamos: Judas
1:3. Amados, por la gran solicitud que tenía
de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario
escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una
vez dada a los santos. Este versículo demuestra, que la
salvación del alma esta ligada a la fe en Cristo y no a las doctrinas falsas
predicadas por los falsos maestros.
Los falsos maestros, enviados
por el enemigo de Dios han entrado secreta y engañosamente a las congregaciones
cristianas, con el objetivo principal de que nadie se salve a través de no
obedecer a Dios, tergiversando el verdadero evangelio de Cristo. Veamos: Judas 1:4. Porque algunos hombres han entrado
encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta
condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro
Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.
La palabra de Dios les llama “Impíos” también a los falsos maestros que
convierten el evangelio de Cristo en libertinaje. El libertinaje consiste
principalmente en que la Sana Doctrina Cristiana o evangelio de Cristo lo han
corrompido y lo han convertido en un negocio, mientras la palabra de Dios en
Mateo 10:7 al 9 dice que los dones del cristiano se deben de dar por “gracia” o
gratis.
Así como los Israelitas que
fueron liberados de Egipto y no creyeron en Dios, así también las personas
actuales que no crean y practiquen el evangelio de Cristo, serán abandonadas
por Dios y aprovechadas por el Diablo para llevárselas al infierno. Veamos: Judas 1:5. Mas quiero
recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al
pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.
De la misma manera que los
ángeles caídos, que desde el principio siguieron las huellas de Satanás y no
obedecieron a Dios y fueron guardados en prisiones de oscuridad para esperar el
juicio del Gran Trono Blanco, así será el castigo para los cristianos que no
obedecen y practican el verdadero evangelio de Cristo. Veamos: Judas 1:6. Y a los ángeles que no guardaron su dignidad,
sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en
prisiones eternas, para el juicio del gran día;
La biblia compara a las falsas
doctrinas y falsos maestros de la misma manera que al pueblo de Sodoma y
Gomorra con todos sus vicios y maldades. Estos falsos maestros son caracterizados por la Palabra de
Dios, como los que rechazan la autoridad de Dios y no solo eso, sino hasta blasfeman
el nombre de Dios: Veamos: Judas 1:7 y 8. Como
Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que
aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron
puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno. No obstante, de la
misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad
y blasfeman de las potestades superiores.
El enemigo de Dios deseaba
mantener el cuerpo de Moisés para que los Israelitas a través de ese cuerpo sin
vida lo adoraran a él y no adoraran a Dios. Veamos: Judas
1:9 al 11. Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando
con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición
contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda. Pero éstos blasfeman de cuantas
cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como
animales irracionales. !!Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y
se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción
de Coré. Los falsos maestros han seguido el camino de Caín,
porque quieren agradar a Dios, pero también quieren agradarse a si mismo, y
agradar también al mundo y esto no lo puede hacer un verdadero cristiano. Los
falsos maestros también han seguido el camino del lucro, o lo que la biblia le
llama el “error de Balaam” quién fue un profeta de Dios que se equivoco y se
fue tras el oro y la plata y no atendió las ordenes que Dios le enseño. Hoy Día
Cristo ordena que prediquemos el evangelio por “Gracia” o de Gratis (Véase.
Mateo 10:7 al 9) y los falsos maestros predican el evangelio por dinero, o por negocio.
Por ultimo, el juicio a Coré es el pago
por la rebeldía que este supuesto Israelita y sus allegados hicieron en contra
de Moisés y Aarón acusándolos de falsos, lo cual les costo que la tierra se los
tragara vivos. (Véase. Números 16:31 al 33). Si lo anterior paso en el antiguo testamento,
imagínese hermano lo que le pasara a los falsos maestros que digan falsedades
en contra de la verdadera doctrina del Hijo de Dios.
Los falsos maestros no se
preocupan por la salvación del alma de sus seguidores, sino se apacientan a si
mismo despellejando a las ovejas, sin tener ellos mismos ninguna fe y confianza
en Dios, sino solo en el dinero que recaudan. ¿Que dice el apóstol Judas que
les espera? La oscuridad de la tinieblas eternamente. Veamos: Judas 1:12 y 13. Estos
son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se
apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los
vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados; fieras
ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las
cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.
Los falsos maestros son
murmuradores, de todo se quejan, hacen lo que ellos quieren y no hacen lo que
dice la palabra de Dios. Alagan a sus seguidores diciéndoles: “Usted es un príncipe
o princesa y debe vivir como tal”, solo para sacarles provecho. Veamos: Judas 1:16. Estos son murmuradores, querellosos, que andan
según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las
personas para sacar provecho.
Dios bendiga su vida. Amen.

